El fin de toda empresa es tener un desempeño económico exitoso para mantenerse a flote y tener productividad, sin embargo, en ese camino hacía la meta existen varios factores que interceden en el desarrollo o no del plan de acción. Uno de ellos, es el capital humano.

El capital humano es de hecho el corazón de una organización y donde se centran principalmente los esfuerzos, por eso cuando las cosas no están saliendo precisamente como se planean usualmente el problema viene originado de una no conformidad en los colaboradores; una de las más usuales es que estos no están alineados entre sí.

¿A qué nos referimos con alineación? No sólo se trata de saber cuál es la meta, porque esto muchas veces está claro, nos referimos a diferentes aspectos en los que los empleados deben estar en sincronía para que todo el equipo trabaje en función a una misma dirección, de no ser así lo que se obtiene es a un grupo de personas caminando en direcciones contrarias.

Algunos de los principales lineamientos son:

Tener en su perfil personal los valores de la empresa

Cuando un colaborador no tiene dentro de su personalidad los pilares básicos de la organización, inevitablemente terminará sintiendo que no pertenece o que no encaja en la misma. Por ello, en este aspecto es importante guiar al empleado hacia el desarrollo de estos elementos, por ejemplo, si en la organización es sumamente importante la responsabilidad, entonces se les muestran las diferentes acciones y tareas que pueden desencadenar el tener sentido de responsabilidad por su trabajo. Otro ejemplo, es cuando la compañía tiene como valor la innovación, entonces se les enseña a desarrollar su creatividad, el pensamiento por fuera de la caja y a atreverse a realizar tareas no comunes que atraigan un buen resultado.

Consolidar las habilidades dura

Si en su empresa existen temas técnicos que usted necesita transmitir a su personal, entendemos que la expresión de estos se torna difícil cuando se tiene un gran número de empleados. Sin embargo, también es cierto que el costo de no capacitar a sus colaboradores bajo los lineamientos que tiene la empresa es alto, porque genera que no haya una misma información para todo el equipo y que no trabajen de manera homogénea.

Determinar los diferentes niveles de entrenamiento

En los grupos de trabajo todos tienen un rol diferente y unas tareas específicas, acordados según las habilidades de cada persona. Por esto los entrenamientos también deben ser personalizados y medibles para que cada usuario reciba la instrucción que necesita específicamente y pueda ser evaluado en sus competencias.

¿Conclusión? Uno de los elementos que en una compañía deben ser primordiales es poseer un equipo de trabajo dispuesto a aprender, con conocimientos previos sin duda, pero con la disposición de amoldarse a lo que la empresa necesita y del funcionamiento de esta, apoyados en las capacitaciones que le son proporcionadas.