Nuevos tiempos requieren nuevas soluciones en las que se imponen medidas imaginativas, más allá de la clásica negociación salarial, para llevar a cabo reformas que permitan no sólo mejorar los resultados empresariales, sino también promover actitudes corporativas que faciliten ambientes de trabajo más humanos e integradores.

Para dar ese paso adelante es indispensable que las fuerzas del trabajo comprendan la necesidad de dar mayor importancia a la optimización del tiempo en pro de armonizar productividad y resultados empresariales, conciliación y mejora de la competitividad. Esto no pasa por estar horas y horas, sino en aprovechar el tiempo de trabajo y una dirección eficiente que permita esos objetivos.

En un mundo cada vez más globalizado y móvil, el trabajo ha de entenderse como una actividad y no como un lugar de carácter físico. La flexibilidad espacial ha de ser una de las bases de la conciliación y de mejora de la productividad, y eso ha de entenderse como lo hacen los países europeos.

Hoy, CognosOnline le brinda una serie de propuestas dirigidas a empresarios y trabajadores, encaminadas a lograr una mayor eficiencia y productividad en las empresas.

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Cambiar la mentalidad laboral

Un trabajador no es mejor por estar más horas en su puesto. Hay que desterrar la cultura del “presentismo” tanto para los trabajadores como para una dirección que parece valorar este factor en perjuicio del cumplimiento de objetivos. Cada empleado debe tener unos objetivos qué cumplir y por ellos ha de ser evaluado.

El mejor trabajador es el que disfruta de su trabajo

La motivación y la implicación de los empleados en los objetivos de la organización son pilares fundamentales para un funcionamiento positivo de la misma. Aprovechar el talento y retenerlo aparece como algo imposible si un trabajador no se siente valorado y no goza de unas condiciones de trabajo que le permitan disfrutar de otros aspectos de su vida.

Fomentar la creatividad y la motivación

Repetir mecánicamente una tarea sin aportar inspiración y creatividad no es la mejor manera de contribuir a la eficiencia empresarial. Del mismo modo, un trabajador estresado que solo puede estar con sus hijos un mínimo espacio de tiempo al terminar la jornada, difícilmente podrá estar motivado. Está demostrado que el rendimiento es superior cuando el empleado puede disfrutar de su vida privada.

Racionalización horaria y productividad

Cuando se habla de que se requiere mayor productividad para ser más competitivos, hay por desgracia quien piensa que basta con bajar salarios para lograr esa mejora. Otros, en cambio, han comprobado que la implementación de medidas de racionalización horaria y conciliación ha supuesto para sus empresas un importante plus de productividad e implicación de los trabajadores.

Modificar conductas en el trabajo

Que determinadas formas de trabajar se empleen desde mucho tiempo atrás, no significa que sean las correctas ni las más apropiadas para los tiempos actuales.  El “ordeno y mando” ha de quedar como una reliquia del pasado. Es responsabilidad de los directivos adoptar las decisiones necesarias para actualizar y modernizar las condiciones en que la empresa desarrolla su actividad: fomentar el trabajo en equipo, considerar al trabajador como a un “cliente interno” que necesita saber qué y por qué hace las cosas, etc. A mayor unión de empresa y trabajadores, mejores perspectivas de negocio.

El valor del tiempo

Un trabajador no puede realizar varias tareas al tiempo, debe tener una agenda e ir paso a paso, abordando y finalizando cada una de ellas. Se dice que “el tiempo es oro” y en la empresa esa afirmación adquiere su máxima dimensión. Si directivos y trabajadores no son conscientes del valor del tiempo y de la necesidad de gestionarlo correctamente, será difícil alcanzar el éxito. Es necesaria una corresponsabilidad entre empresa y trabajadores.

Reuniones de trabajo sí, pero las justas

El orden del día laboral supone celebrar reuniones, pero sería recomendable que fueran más cortas y tuvieran una duración limitada. Convocar una reunión un poco antes de terminar la jornada, cuando los empleados están ya cansados es absurdo. Hay que hacerlas a primera hora de la mañana o de la tarde y centrarse en los temas a tratar sin desviarse de los mismos. Es importante, convocar tan sólo las que realmente sean imprescindibles, con un orden del día que ayuda a organizar tiempos y tareas.

Evitar las distracciones

Todas las ventajas que nos aportan las nuevas tecnologías, pierden parte de su sentido cuando nos distraen de lo fundamental, tanto en la vida laboral como en la privada. Es difícil concentrarse en el trabajo consultando el correo constantemente o revisando WhatsApp a cada instante. Hay momentos en que es importante desconectarse.

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Todos somos responsables

Quejarse sin actuar no sirve de nada. Los trabajadores han de saber reivindicar unas condiciones de trabajo más humanas y racionales, pero también ellos deben desterrar actitudes perjudiciales por muy asentadas que estén. Por su parte, los empresarios han de hacer un esfuerzo para lograr modernizar nuestro sistema laboral, pero eso solo será posible si se adoptan las medidas necesarias, entre ellas y de forma decisiva, la racionalización y humanización de nuestros horarios.

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